El berilo

El berilo es un mineral muy conocido, duro y a la vez ligero con un color variable de traslúcido a transparente. Tiene variedades de piedras preciosas importantes y se puede encontrar en muchos colores. En su variedad verde esmeralda es una de las gemas más apreciadas pero también hay otras gemas muy populares como la aguamarina o la esmeralda roja, entre otras. Aunque las gemas transparentes son las más valoradas, las formas opacas de este mineral suelen ser las más comunes.

Dentro de los usos de berilo destaca sobre todo su utilización en la industria nuclear, ya que se hace servir como reflector de neutrones, constituyendo un elemento muy importante para este tipo de industria. Además, como es un metal que tiene una densidad realmente baja, también se utiliza para hacer aleaciones ligeras con cobre, que además son realmente resistentes, con lo que también se utiliza mucho en la industria aeronáutica, siendo estos sin duda sus usos más importantes.

Pero además, cuenta con muchísimas variedades, concretamente las traslúcidas como por ejemplo las aguamarinas, las esmeraldas o el impresionante berilo de color rojo que tiene consideración de piedras precisas, con lo que también se utiliza en joyería y en el coleccionismo.

En España, sobre todo puede encontrarse el berilo común, más que las variedades traslúcidas. Este mineral puede encontrarse en las pegmatitas de Pontevedra en donde además, los cristales que se pueden encontrar pueden llegar a tener tamaños bastante grandes. También se encuentran en Córdoba, en Pontevedra, en A Coruña, en Ourense, en Girona, en Asturias, en Cáceres y en Madrid.

Mientras tanto, en el mundo estos minerales están presentes al Norte de Afganistán, en Brasil, en EEUU y en Rusia. También en Ucrania o en Pakistán, así como en Zambia, Madagascar, India y Rusia. Las esmeraldas más valoradas actualmente se encuentran en Colombia y se caracterizan porque poseen inclusiones radiales.

Además, de entre los datos interesantes relativos al berilo, cabe reseñar su etimología. Este especial nombre deriva de una palabra latina. Concretamente de berullos, palabra elegida por Plinio para designar a las piedras preciosas de color verde. Como dato curioso cabría destacar que en las Minas Geraes, que se encuentran ubicadas concretamente en Brasil, pueden encontrarse impresiones ejemplares de estos minerales que cuentan con 48 centímetros de longitud y alcanzan un peso de hasta 110 kilogramos.

De entre sus curiosidades cabría destacar que, en su variedad esmeralda, estas gemas fueron sin duda las favoritas de Cleopatra y que los mongoles de la India admiraban tanto a estos minerales que los utilizaban para grabar textos sagrados, como por ejemplo la famosa esmeralda Mogul, que fue tallada en 1695 con textos y una bonita decoración floral.

La obsidiana

Para conocer la etimología de esta piedra, debemos de remontarnos a la época de la antigua Roma, en la que según el escritor y científico Plinio, fue un hombre bajo el nombre de Obsidius quien encontró e identificó este mineral. Por lo tanto, se tomó la derivación de lapis obsidianus para hablar de la piedra de obsidiana, habiéndose descubierto cerca de las tierras de Etiopía.

A pesar de entrar dentro de la clasificación de gema, no se la considera un mineral estrictamente, debido a que se trata más de una roca vítrea que a un mineral por si, sin embargo, debido a su forma y muchas de sus características, se han incluido dentro de la categoría de mineral, aunque cuenta con muchas peculiaridades que la hacen tan especial.

Este seudomineral ha tenido, desde la prehistoria, una importancia enorme, usándose para muchos fines, desde armamento, hasta para la creación de joyas o piezas de ornamentación con motivos mágicos, dándole una utilización ritual debido a su forma y sobre todo su color.

Cuando la lava sale al exterior por medio de la boca de un volcán, es común ver esta extenderse por toda la falda del mismo. Cuando la lava se solidifica es cuando aparece la obsidiana, pudiendo ser en la mayoría de los casos translucida y pareciendo un material muy compacto, además de vítreo. No existe una cristalización como la conocemos en otros minerales, por lo que cuando la tocamos da una sensación muy lisa, sin rugosidades, y con unos bordes, que, si se encuentran afilados, pueden cortar mucho sin darnos cuenta.

El color de la obsidiana siempre va a ser oscuro, aunque las tonalidades y reflejos cambiarán según de dónde se haya sacado y la calidad de la misma, por ejemplo es muy común encontrar pequeñas vetas de color rojizo o incluso verde. En otros casos, hay pequeñas manchas o coloraciones debido a las inclusiones dentro del mineral. Estas, si son muy habituales, se dice que la obsidiana se encuentra alterada, ya que no se trata de una pieza totalmente pura y perfecta, sino que cuenta con elementos que le hacen tener dichos defectos y por lo tanto, menos valorada. Dentro de estas impurezas también se puede encontrar trazas de otros cristales o minerales, como también gas que ha quedado en su interior proveniente del magma.

Esta piedra cuando se tiene en la mano, además de tener un tacto muy liso y frío, va a pesar poco, aunque esta apariencia de fragilidad no es tal, debido a que cuenta con una dureza extraordinaria, aunque, cuando se rompe, sus fragmentos son muy afilados, pudiendo ocasionar cortes con gran facilidad, uno de los principales motivos por los que antiguamente se utilizaran como cuchillos o puntas de lanza.

El rubi

El rubí es uno de los minerales más cotizados a día de hoy. Normalmente se suelen comercializar a través de gemas rojas. Este color rojizo es provocado por el hierro y el cromo.

Gracias a su belleza y su valor, muchas mujeres usan los rubís para demostrar su buena situación económica.

Como podemos ver, el rubí es uno de los minerales más duros de nuestro planeta con una dureza de 9. Hay pocos minerales que sean más duros, destacando el diamante en cuyo caso tiene una dureza de 10.

El color es rojizo, aunque su intensidad varía dependiendo de la concentración de cromo que tenga el mineral y del nivel de hierro que tenga. Cuanto más hierro incluya, el rojo tirará más a marrón.

Este mineral tiene su punto de fusión a temperaturas superiores a los 2000 grados. Eso sí, dependiendo de la concentración de impurezas en el mineral, la temperatura de fusión podrá ser unos grados superior o inferior a los 2000º.

Si miramos la densidad relativa, podemos darnos cuenta de que este mineral cuenta con una densidad que puede ir de 3.9 a 4.1. Y no debemos olvidar que el rubí cuenta con una configuración cristalina trigonal. Eso sí, en muchas ocasiones puede formar cristales hexagonales, los cuales le dan una belleza increíble.

El rubí no es fácil de encontrar en la tierra, de aquí que solo se encuentren pequeños yacimientos.

Uno de los depósitos más importantes de rubís lo encontramos en las minas buaxíticas y se obtiene a través del sistema de flotación. En los ríos situados en la zona mesolítica también se encuentran, sobre todo cuando llevan poco caudal de agua.

Pero podemos encontrar yacimientos de rubís en lugares como India, Madagascar, Birmania, Brasil, Colombia o China entre otros. Pero los yacimientos más importantes están en Tanzania y Malaca, los cuales son de un valor mucho más elevado que en otros países gracias a su pureza.

Como el rubí no es fácil de encontrar, cada vez son más las empresas que lo fabrican de manera artificial. Esto quiere decir que la gran mayoría de producción de rubís a día de hoy es artificial.