La sultanita

Gema que cambia de color

Esta gema única muestra ya desde el nombre su origen noble, trayendo a la memoria los Sultanes, soberanos del imperio Otomano. La etimología no podía ser más adapta para describir una maravilla de la naturaleza como la Zultanita. El nombre gemológico de esta gema es “Diásporo” que deriva de la palabra griega “diáspora” o sea “dispersión”

La Zultanita es una de las gemas más raras y trasparentes de la familia del Diásporo. Sus coloraciones van desde el amarillo, el coñac, el rojo al rosa. Las tonalidades rojas más intensas se deben atribuir a la elevada concentración de manganeso. Al igual que la Alejandrita, la Zultanita presenta una impresionante capacidad de cambiar de color, según la luz bajo la cual sea observada.

La Zultanita de mejor calidad es extraída de una única localidad en el mundo: en los imponentes altiplanos de Anatolia, a 1.200 metros sobre el nivel del mar. El yacimiento se encuentra en las cercanías del pueblo turco Selimiya y su extracción inició a mitad de los años ’80 del siglo XX.

El descubrimiento del mineral Diásporo tuvo lugar en el 1801 en Rusia en los montes Urales, pero las primeras gemas talladas estuvieron disponibles en el mercado de las gemas a partir de los años ’70. La mayor parte del material trabajado era de mala calidad y por este motivo probablemente el Diásporo ha tenido mala fama durante bastante tiempo. Para evitar confusiones, se ha denominado “Zultanita” a los ejemplares más preciosos y a partir de entonces esta Piedra Preciosa ha conquistado el mercado gemológico en manera fulminante. Basta con pensar que joyas con Zultanita han sido elegidos por las estrellas de Hollywood para llevarlos ¡en el desfile de alfombra roja de la presentación de los Oscar!

La fascinación que produce esta gema es a causa de su color y de su brillantez fuera de lo común. Según la fuente de luz con la que viene observada, la Zultanita cambia de color: de verde kiwi, si sometida a luz natural pasa a un rosa frambuesa vista bajo luz artificial o a la luz de una vela. Puede además mostrar tonalidades de verde caqui, rosa coñac, rosa champagne y jengibre. A diferencia de otras Piedras Preciosas, la intensidad del cambio de color de la Zultanita no depende de la intensidad de su color de base. La Zultanita tiene una escisión muy desarrollada, cosa que la rinde extremadamente difícil de tallar. Para los lapidarios es entonces de suma importancia la elección de un corte que minimice la capacidad de la gema de escindirse y, al mismo tiempo, buscar la manera de resaltar su capacidad de cambiar de color.

Algunos ejemplares muestran “chatoyancy”, el así llamado efecto “ojo de gato”, que se manifiesta mostrando una única línea clara sobre la superficie de la Piedra Preciosa e que recuerda justamente al ojo de un gato. Este efecto se forma gracias a la luz reflejada de diminutas inclusiones dispuestas paralelamente entre ellas.

El berilo

El berilo es un mineral muy conocido, duro y a la vez ligero con un color variable de traslúcido a transparente. Tiene variedades de piedras preciosas importantes y se puede encontrar en muchos colores. En su variedad verde esmeralda es una de las gemas más apreciadas pero también hay otras gemas muy populares como la aguamarina o la esmeralda roja, entre otras. Aunque las gemas transparentes son las más valoradas, las formas opacas de este mineral suelen ser las más comunes.

Dentro de los usos de berilo destaca sobre todo su utilización en la industria nuclear, ya que se hace servir como reflector de neutrones, constituyendo un elemento muy importante para este tipo de industria. Además, como es un metal que tiene una densidad realmente baja, también se utiliza para hacer aleaciones ligeras con cobre, que además son realmente resistentes, con lo que también se utiliza mucho en la industria aeronáutica, siendo estos sin duda sus usos más importantes.

Pero además, cuenta con muchísimas variedades, concretamente las traslúcidas como por ejemplo las aguamarinas, las esmeraldas o el impresionante berilo de color rojo que tiene consideración de piedras precisas, con lo que también se utiliza en joyería y en el coleccionismo.

En España, sobre todo puede encontrarse el berilo común, más que las variedades traslúcidas. Este mineral puede encontrarse en las pegmatitas de Pontevedra en donde además, los cristales que se pueden encontrar pueden llegar a tener tamaños bastante grandes. También se encuentran en Córdoba, en Pontevedra, en A Coruña, en Ourense, en Girona, en Asturias, en Cáceres y en Madrid.

Mientras tanto, en el mundo estos minerales están presentes al Norte de Afganistán, en Brasil, en EEUU y en Rusia. También en Ucrania o en Pakistán, así como en Zambia, Madagascar, India y Rusia. Las esmeraldas más valoradas actualmente se encuentran en Colombia y se caracterizan porque poseen inclusiones radiales.

Además, de entre los datos interesantes relativos al berilo, cabe reseñar su etimología. Este especial nombre deriva de una palabra latina. Concretamente de berullos, palabra elegida por Plinio para designar a las piedras preciosas de color verde. Como dato curioso cabría destacar que en las Minas Geraes, que se encuentran ubicadas concretamente en Brasil, pueden encontrarse impresiones ejemplares de estos minerales que cuentan con 48 centímetros de longitud y alcanzan un peso de hasta 110 kilogramos.

De entre sus curiosidades cabría destacar que, en su variedad esmeralda, estas gemas fueron sin duda las favoritas de Cleopatra y que los mongoles de la India admiraban tanto a estos minerales que los utilizaban para grabar textos sagrados, como por ejemplo la famosa esmeralda Mogul, que fue tallada en 1695 con textos y una bonita decoración floral.

La obsidiana

Para conocer la etimología de esta piedra, debemos de remontarnos a la época de la antigua Roma, en la que según el escritor y científico Plinio, fue un hombre bajo el nombre de Obsidius quien encontró e identificó este mineral. Por lo tanto, se tomó la derivación de lapis obsidianus para hablar de la piedra de obsidiana, habiéndose descubierto cerca de las tierras de Etiopía.

A pesar de entrar dentro de la clasificación de gema, no se la considera un mineral estrictamente, debido a que se trata más de una roca vítrea que a un mineral por si, sin embargo, debido a su forma y muchas de sus características, se han incluido dentro de la categoría de mineral, aunque cuenta con muchas peculiaridades que la hacen tan especial.

Este seudomineral ha tenido, desde la prehistoria, una importancia enorme, usándose para muchos fines, desde armamento, hasta para la creación de joyas o piezas de ornamentación con motivos mágicos, dándole una utilización ritual debido a su forma y sobre todo su color.

Cuando la lava sale al exterior por medio de la boca de un volcán, es común ver esta extenderse por toda la falda del mismo. Cuando la lava se solidifica es cuando aparece la obsidiana, pudiendo ser en la mayoría de los casos translucida y pareciendo un material muy compacto, además de vítreo. No existe una cristalización como la conocemos en otros minerales, por lo que cuando la tocamos da una sensación muy lisa, sin rugosidades, y con unos bordes, que, si se encuentran afilados, pueden cortar mucho sin darnos cuenta.

El color de la obsidiana siempre va a ser oscuro, aunque las tonalidades y reflejos cambiarán según de dónde se haya sacado y la calidad de la misma, por ejemplo es muy común encontrar pequeñas vetas de color rojizo o incluso verde. En otros casos, hay pequeñas manchas o coloraciones debido a las inclusiones dentro del mineral. Estas, si son muy habituales, se dice que la obsidiana se encuentra alterada, ya que no se trata de una pieza totalmente pura y perfecta, sino que cuenta con elementos que le hacen tener dichos defectos y por lo tanto, menos valorada. Dentro de estas impurezas también se puede encontrar trazas de otros cristales o minerales, como también gas que ha quedado en su interior proveniente del magma.

Esta piedra cuando se tiene en la mano, además de tener un tacto muy liso y frío, va a pesar poco, aunque esta apariencia de fragilidad no es tal, debido a que cuenta con una dureza extraordinaria, aunque, cuando se rompe, sus fragmentos son muy afilados, pudiendo ocasionar cortes con gran facilidad, uno de los principales motivos por los que antiguamente se utilizaran como cuchillos o puntas de lanza.